Jaque mate
Me declaro inocente por haber caído en tus garras, me declaro culpable por haber sido ingenua. Las palabras, las acciones, todas fueron vanas, inventadas, falsas. Un cuento de fantasía, una historia tan perfecta como irreal. Un juego perverso, un instrumento, un victimario y su víctima. Amor, dolor, tú y yo. Un simple ajedrez del destino, donde las piezas las moviste a tu gusto. Me juzgo a mi misma y vuelvo a caer tras tu avance, nuevamente le has ganado a aquel órgano vital que reside en mi pecho. Me resigno a perder esta partida, me resigno a dejarte entrar. Vuelvo a perder, una vez más el marcador está a tu favor. Derribas una a una mis fichas y llegas al fondo del tablero, al fondo de este necio corazón. Me conquistas, me pones a tu merced. Caigo a tus pies, implorando que me dejes ganar esta vez, que te alejes de mi alma. Te niegas, me seduces, mueves una ficha más, Jaque mate corazón.-