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Mostrando entradas de abril, 2011

Miénteme

El sol cae tras el gran muro. Mis memorias se van con el día y en la noche me invade el ayer. Pierdo mi cabeza, caigo en el abismo inventándote. No existe corazón que viva con un alma tan carenciada como la tuya ¿todo se ha basado en mentiras? De ser así, miénteme una vez más y dime que no es cierto, que alguna vez me amaste. No niegues tus palabras, por más ficticias que hayan sido. Di que no jugaste conmigo, aunque todo esto haya sido ocio para ti. Miénteme, engáñame,  finge. No importan los juicios ni la moral, no importa si me miento a mí misma. Bésame con aquellos labios que largaron engañosos te amo. Abrázame con aquellos brazos que alguna vez simularon protegerme. Acaricia mi piel, la cual fue testigo de todo este montaje tuyo, con aquellas manos que me cambiaron por otra. Dejemos de lado todo, soy hipócrita porque aún sigo amándote, soy  ignorante porque pretendo olvidarte. Ven, miénteme y engáñame, dime que todo ha sido real.

Sola.

Sola. A cualquier lado donde mire, el amor y la felicidad hinchan los pechos de los amantes. Medias naranjas, almas gemelas, ya no creo en aquello y mucho menos en el amor. Es absurdo ver a todas aquellas personas de la mano sumidas en su mundo de papel. Historias de príncipes azules, doncellas enamoradas, plebeyas que conquistan el corazón de aquel hombre más deseado, todas falsas ilusiones. Mariposas en el estomago, calor en el cuerpo, descargas eléctricas al unir las miradas, todo es pura hipocondría sentimental. Inexistente, así me siento en aquel mundo de fantasía, pero pese a no creer en el amor deseo sentirlo, experimentarlo con reciprocidad. Solo han jugado conmigo en este juego del corazón, he sido el peón mientras los demás eran reyes y permitían que me saliera del tablero, que me matasen sus acciones, mis contrincantes. Ahora anhelo estar algún día cómo aquellos amantes ignorantes, tomados de la mano, besando al otro, felices en una ficticia realidad. Ahora me convierto ...

Sucumbiré

A nadie le importa, a nadie le interesa. Sus vidas siguen tal cual estaban ayer, mientras me hundo cada día más en mi misma. No estoy bien, no lo estoy.  Me he mostrado con una falsa imagen este último tiempo, una sonrisa dibujada, una máscara que tapa mis penas. Inútil y débil, así me siento, aunque demuestre lo contrario. Solitaria vaga mi alma, solitaria y rota. La he reconstruido como pude, pero las marcas han quedado y no hay vuelta atrás, no ahora. Sonrío llorando, rio muriendo, pero nadie lo nota.  Debo dejarme ir, debo olvidarme de todo, al menos por hoy. No más llanto, no más dolor, no más pena ni más amor. Dejaré de ser humana, sucumbiré. No más sentimientos, no más amor.

Repitiendo errores, deseando el olvido.

No importa cuán quebrada esté, sigo adorándote como a un Dios. Todas aquellas experiencias no sirvieron en absoluto, porque repito cada uno de mis errores contigo ¿acaso me has hechizado? No puedo salir de tu maldito embrujo. He intentado olvidarte una y mil veces,  y  una y mil veces más no lo conseguí. No puedo forzar lo que siento, pero tampoco forzarte a ti ¿existe solución posible? Tiempo…esa es la palabra mágica que por algún motivo no funciona en mí ¿Debo de agradecer al destino por haberte conocido? ¿O acaso debo culparlo por el hecho de que no seas mío? Las dudas surcan mi mente pero ninguna respuesta llega a mí. Será cuestión de esperar a que algún día te pueda olvidar, en que algún día pueda ser libre de lo que siento por ti.