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Un nuevo blog

Hola, amigos ¿Cómo están hoy? Espero que bien, y cuidándose en estos tiempos tan difíciles. Quería acercarles un nuev o blog , donde voy a estar exponiendo mi experiencia con el viaje fallido de mis sueños. Desde ya, muchas gracias por leerme.

Amor mezquino

Cayendo en el abismo de tu indiferencia me encontré a mi misma. Luego de años intentando ser quien no era, pude finalmente renacer. No me viste, no te interesaste. No pudiste ser agradecido por todo el esfuerzo que te dedicaba. Pero ahora ya es tiempo de que cure mis heridas y me ponga a caminar hacia cualquier lugar, hacia mi propio destino. Muchas veces tropecé con la misma piedra. Muchas veces quise que me quieras. Pero no voy a volver a fallar ni caer. Ahora miro hacia atrás y me doy cuenta cuan equivocada estaba. Yo era suficiente, yo importaba. Buscaba dentro tuyo algo que debía estar dentro de mí, y que a su vez estaba dentro de los míos. No quiero seguir a tu lado, no quiero mirar al pasado. Hay errores que no quiero volver a cometer. Por fin lo he visto. Por fin lo sé. Tuve la revelación, aquella verdad que tanto buscaba. Intente lo que intente no puedo cambiarte, ni hacerte divino. Ya no quiero tu amor mezquino.

No quieras

No quieras aparentar. Bajo aquella máscara de frialdad se oculta la ternura. No quieras escapar. Todo lo que te aterra, es lo que te eleva. No quieras volar. Los ángeles caídos son los más atractivos. No quieras ganar. Este juego tiene un solo final. No quieras brillar. Ícaro también lo creía posible, y se quemó. No quieras confiar. Un corazón de piedra resiste más los golpes. No quieras. - Sara Lorenzo.

Volví a nacer

Todas aquellas lágrimas, las noches enteras en desvelo, esperando tu regreso. Todas aquellas palabras, todo el dolor que me consumía por dentro, todo fue en vano. No te bastó mi sufrimiento ni tan poco mi amor. Te fuiste y volviste una y otra vez dejándome en modo automático. Pero aprendí, volví a nacer. Te superé, comencé de nuevo.-

Todo de tí

Odio tus ojos, odio tu boca. Odio tu nariz y tu pelo también. Odio tus manos, odio tu espalda. Odio tu mirada y la forma en que me haces sentir cuando la diriges hacía mí. Odio tu sonrisa y las palabras que dibujas con tus labios toscos. Odio tus suspiros y la forma en que rascas tu cabeza cuando no sabes que decir. Odio tu toque y la forma en la cual haces que mi piel se erice. Odio que te voltees y te vayas sin más, ignorando mi existencia. Odio amarte y no poder olvidarte. Pero por sobre todas las cosas, lo que más aborrezco es no poder odiarte.-

Viví

Conté cada estrella, los pétalos de cada jazmín, cada grano de arena. Conté los latidos de cada ser viviente, conté cada risa, cada lágrima. Conté cada te quiero, cada te amo, cada te extraño. Conté cada grito ahogado, cada sueño, anhelo y utopía. Recorrí los mares y los caminos más inhóspitos. Trepé murallas, árboles y montañas. Viví las ilusiones y los desencantos. Viví deseando encontrarte. Viví sin más, para luego llegar a la etapa final. Y al mirar hacia atrás vi. Vi cada momento. Oí, oí cada suspiro y morí en paz, sabiendo que no había dejado nada sin realizar.-

Caída al vacío

Paso tras paso, dejo una vieja etapa detrás. Avanzo caminos un tanto sinuosos, corrosivos. Me muevo con calma, investigando el terreno. Lejos se escuchan tus pasos, lejos quedaron las memorias. Oigo tu voz, distante y fría, susurrando entre el descolorido follaje un adiós. Prosigo mi viaje por carreteras abandonadas, veo tus huellas marcadas en la resquebrajada tierra, pero no te encuentro a ti. Llego al fin, al risco terminal, dónde el viento amenaza con dejarme caer. Tu voz, a mi espalda me llama y me desestabiliza. Quiero verte, volver a tenerte. Me volteo mientras mis piernas temblorosas me invaden de dolor, cansadas de tanto andar, pero no te veo ya que eras solo una alucinación. Mi cuerpo abatido por el cansancio se deja caer en aquel precipicio, en aquel vacío que dejo tu partida.-

Fantasías

Una y otra vez caigo en tu juego experimental, tu trampa mortal. Una y otra vez, el dulce veneno recorre mí interior, debilitándome, poniéndome a tu merced. Sucumbo ante tu poder sobre mí, intento derrumbarte pero solo consigo dañarme a mí misma ¿Cómo pude ser tan ilusa? ¿Cómo pude creer tu mundo de fantasías? ¿Cómo dejé que me engañases tan fácilmente? Una ilusión, un espejo distorsionado, una realidad confusa. Ahora, me encuentro en el risco, el límite de mis pasiones, la desilusión de la esperanza y la decepción de la inocencia. Sin embargo, lucho volviendo a aquella falsa tierra firme, repitiendo el ciclo una y otra vez.-

Sin más

Sin más, me hallo de pié frente a ti. Una vez más me encuentro a tu merced, como un eterno Deja Vú  ¿Cuándo será la hora de aprender de nuestros errores? ¿Cuándo podremos avanzar sin tropezar nuevamente con aquella piedra? Me paralizas, sucumbo ante tu ser cual siervo se arrodilla frente a su rey. Es adictivo, casi tan vital como mortal. Delineas mi destino con la magia de tu cuerpo. Me corroes, no puedo escapar. Una vez más caigo ante la tentación ¿Acaso no existe fuerza de voluntad? No, no contigo. Me sumes en la más intensa oscuridad, dominas mis sentidos, me esclavizas. Siento mi vida irse tras tu paso. Sin más, me hallo inerte frente a ti.

Palabras Devaluadas

Después del olvido, siempre están las memorias, detrás de todo pasado se encuentra una consecuencia en el presente. Actuamos, vivimos, sentimos. Todo es tan irreal, no tiene sentido alguno. Las palabras las lleva el viento, pero aún así tenemos esa inocente ilusión de que valen más que las acciones, o al menos así debería ser. Palabras devaluadas, acciones que contradicen lo dicho, lo escrito. Hacemos, nos enfrentamos a nuestra propia moral, descartamos nuestras palabras, somos una contradicción constante, pero aún así nos ofendemos si nos mienten. Las mentiras son nada más ni nada menos aquellas acciones que pisotean lo dicho, lo jurado, lo prometido. Promesas vanas, promesas rotas y sin sentido. Un mundo lleno de quimeras, un mar de sueños de paz, un mundo absurdo, donde decimos perfección y hacemos destrucción.-

Contradicciones.

No importa el lugar ni el tiempo, el trabajo del destino es inalterable. No importa el esfuerzo ni las ganas lo que debe suceder, sucederá. Aún así no nos rendimos ni bajamos los brazos, aún así seguimos de pie, luchando contra la tormenta. No hay culpas que pagar, ni castigos divinos, tan solo es el tortuoso destino. No hay azar, no hay camino, tan solo es la vida. Los golpes pueden ser curados con amor, y el corazón puede ser herido con hostilidad. La lluvia puede secar tus ganas, el sol puede ahogar tus miedos. Todo es tan contradictorio, todo es tan certero. Solo queda el recuerdo que lo es todo, y que es nada a la vez.